viernes, 18 de enero de 2008

El saludo, ¿acaso cuesta dinero?.

Buenos días a todos/as:
aprovecho el descanso que me tomo en el estudio, para escribir sobre algo que he visto que ultimamente está en vias de extinción: el SALUDO.
Si señores/as; no estoy loco ni digo ninguna tonteria, al parecer en la sociedad en la que vivimos hoy en día el saludo entre las personas que no se conocen, no está por la labor de llevarse a cabo, no sé si por deshumanización nuestra, por falta de confianza, o bien por falta de educación.
Antiguamente, en los colegios, era norma que por las mañanas, antes de entrar en el aula, los profesores, se ponían todos en la entrada para que los alumnos pudieran darles los Buenos días; llegando incluso a ser castigados aquellos alumnos que no se los daban, ya fuera por sueño, o por olvido.
La verdad es que esa forma de empezar el día, la considero lo más lógico posible, ya que no hay nada que siente mejor a alguien que por la mañana te saluden y te recuerden que comienza el día y hay que afrontarlo. Cierto que a veces no te gusta que sen efusivos en el saludo, ya que hay personas que como a los coches diesel, les cuesta comenzar el día y suelen ser taciturnos y callados hasta que no pasa cerca de 1 hora del despertar.
Aunque es curioso ver como según la actividad que vas a desempeñar en el día, tu humor te hace variar tu saludo. Por norma general, cuando uno se levanta y debe desempeñar sus funciones diarias, el famoso "Buenos días", suele ser bastante monótono y sin ningún enfasis y por supuesto sin nada que lo acompañe, es lacónico. Es el catalogado "Buenos días" de obligación.
Por contra cuando lo que vas a desempeñar en ese días es diferente a la rutina y encima es de tu gusto, el "Buenos días", es acompañado de un "¿Qué tal?", al cual esperas una respuesta, y que tu tono de voz enfatiza con alegría.
El ánimo de la persona condiciona su forma de saludar.
El caso más flagrante es el de aquellas personas que por la mañana parece que su capacidad locuaz, no funciona y en vez de saludar (a las personas de confianza), lo que lleva a cabo es el llamado saludo gutural, que es una especie de gruñido, que aquellas personas a los que va dirigido sabe interpretarlo a las mil maravillas.
Pero centremosnos en la gente. Hoy en día quien no se ha cruzado en su comunidad de viviendas con el vecino y muy respetuasamente ha dicho: "buenos días", viendo como a continuación su vecino parece hacer caso omiso al saludo y sigue su camino sin inmutarse. Si eso pasa y mucho, y en esos casos uno se pregunta: "¿acaso no halo su idoma?".
Cuando esto te ocurre la primera vez, tu mente racional busca todo tipo de exculpaciones al vecino; "será que no me ha oido", "que estaría pensando en sus cosas", "que no le oido la contestación" (aunque este lo dudas). Entonces te convences que la siguiente vez te responderá.
Y efectivamente a la siguiente vez, le dices "buenos días" atento a su reacción y te quedas de piedra cuando no obtienes respuesta, y para más inri, ves que te mira, de forma manera que si que te ha oido. es en este momenot cuando algo dentro de ti te dice: "será gilipollas". Y aunque no sabemos porque te ofende tanto que no te saluden, te lo tomas a pecho y acabas indignado. Pero comienzas a maquinar como comportarte la próxima vez.
Y llega la oportunidad. Le vuelves a decir: "Buenos días", con el tono más alto y casi desafiante. Como pueden imaginar la contestación es la de siempre, nada. Entonces como quien no quiere la cosa dices al aire: "parece ser que aquí la gente no habla mi idioma, o ¿acaso cuesta dinero saludar?. Es en ese justo momento cuando el vecino todo indignado, (manda cojones), comenta:
"¡menuda educación!". Lo siento señores pero es aquí donde uno estalla y dice: "tiene usted razón, a pesar de que le llevo saludando todos los días, usted mira por encima del hombro, negando el saludo como si fuera más digno que yo". El hombre/mujer, comienza en ese instanta a decir que si los jóvenes deben respetar a los mayores, que si ya no hay educación, que si.... Inmediatamente zanjas el tema diciendo: "efectivamente que no hay educación, ya que al parecer con la edad uno cree que no tiene que saludar, pero si ser saludado; eso si que es educación". Indudablemente después de decir esto das por zanjada la pólemica y sigues tu camino no sin seguir escuchando las impertinencias que suelta el vecino, todo ofendido en su ¿Educación?, (que entenderan por ello), y además sabes que tu acción será censurada, cuando eras tú quien saludaba y se quedaba con la palabra del otro esperando.
Pero señores/as, así es la sociedad de hoy, nos cuesta hablar y decir hola, buenos días, saludos que no cuestan nada de dinero pero que negamos, y curiosamente luego despilfarramos esos saludos en mandarlos por mensajes en móviles. Resulta incongruente cuando podemos saludar gratis, no lo hacemos, y cuando lo hacemos por mensaje nos cuesta dinero.
Por eso me pregunto, ¿acaso saludar cuesta dinero?; pues si señores, cuesta, de ahí que seamos selectivos en nuestros saludos.
Como siempre recordar que no pretendo influir en nadie, sino contar mi "Verdad".
Hasta la próxima vez que nos saludemos, jajajaja.
El ABUELO.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas tardes!! :-)

Anónimo dijo...

Buenas tardes !! :-)