Buenas tardes a todos/as:
hoy en mi artículo voy a hablar de nuestros queridos y nunca, en la mayoría de los casos, cumplidos propósitos de Año Nuevo.
Curioso fenómeno este de los propósitos, ya que todos los años aparecen en nuestra vida, para embaucarnos y todos los años les abrimos las puertas de nuestra vida alegremente esperando y confiando que esta vez si, que este año los vamos a cumplir, y que vamos a estar felices con nosotros mismo y hacer felices a los própositos que nos embaucan cada año por los primeros de enero. Y por mucho que sabemos que no los cumplimos y que solemos pensar, el año que viene que les den, paso de estas chorradas, pues resulta que los própositos son como la familia política que esperas que al año próximo no vengan a los actos de Navidad, pero... ¡siempre vuelven!, como El Almendro.
Los própositos más frecuentes son los siguientes:
-dejar de fumar, aquellos que tengan dicho vicio lamentable, (con muy pocas por no decir nulas posibilidades de cumplirlo, ya que España es el país de Europa que más tabaco consume y preocupa la temprana edad de inicio, 12 años.
-apuntarse a una academía de idiomas para perfeccionar el inglés. ¿Acaso podemos perfeccionar un idioma extranjero cuando no somos capaces de dominar nuestro propio idioma? Sinceramente creo que este próposito es más por intentar decir que nos asemejamos a Europa, donde todos suelen ser bilingües, que porque queramos hacerlo ciertamente. Pero la vida es así, no siempre hacemos lo que nos dicta el corazón, sino que la imposición siempre está presente. Y por supuesto los primeros días vamos a la academía con alegría, con bolis y carpeta para apuntes. Al mes y medio, ya no tenemos tiempo, (cualquier cosa es más importante), y la carpeta de apuntes sigue con la fecha del primer día y poca cosa más.
-Realizar una colección por fascículos, que siempre te atraen con los precios de lanzamiento, que no suelen sobrepasar los 2 euros, pero que luego te enteras que las 51 entregas semanales posteriores, cuestan la friolera de casi 10 euros. Así que cuando alguien se plantee llevar a cabo este próposito que tenga en cuenta la pasta que le va a costar. La crisis manda amigos.
-adelgazar, lo cual incluye comer menos guarrerías y practicar deporte. Y claro para ello enlazamos con otro clásico próposito:
-apuntarte a un gimnasio. Efectivamente es una acción que todos los años pensamoe en hacer, pero que cuando llega la hora de la verdad no lo hacemos por diversos motivos a cada cual más estúpido. Que si es caro, que si yo solo no me apunto ya que me aburro mucho, que prefiero hacer ejercicio al aire libre, que... ¡Excusas!, no nos apuntamos ya que nos hemos hecho sedentarios a más no poder y no queremos que nos den la coña con el deporte.
Pero este año ha llegado la hora de la verdad y por lo menos un humilde servidor que aquí está escribiendo ha cogido el toro por los cuernos y se ha apuntado a un polideportivo excepcional, que tiene de todo y no hay excusa para no ir, ya que además iré acompañado casi todos los días.
Así que este año si que me apunto un tanto y puedo decir con orgullo que uno de los própositos estoy en camino de vencer, aunque solo acaba de comenzar. Y como se dice vulgarmente cuesta más mantenerse, (seguir en gimnasio y utilizarlo), que llegar.
Bueno amigos que espero poder decir al final del año 2009, que el próposito lo he mantenido y dejo de engrosar las cifras de las estadísticas que indican que más del 80% de las personas que comienzan al principio deaño un próposito, lo abandonan a lo largo del año. ¡Qué tesón tienen los própositos que nos vencen casi siempre!
Como siempre agradecer a aquellos que leís lo aquí escrito y animaros a llevar a cabo algo y vencer a la naturaleza sedentaria y cómoda de nuestra raza.
Hasta la próxima,
EL ABUELO.
lunes, 5 de enero de 2009
jueves, 1 de enero de 2009
¿Por qué tanto ensalzar la Loteria de Navidad?
Buenas tardes a todos/as:
hoy escribo el primer artículo del año 2009, que espero que sea tan prolífero como el acabado 2008.
Hoy voy a hablar sobre por qué ensalzamos tanto la lotería de Navidad que se juega el día 22. Efectivamente todo el mundo sea asiduo al juego o no, llega la Navidad y quien más y quien menos, al menos juega un décimo de loteria. ¿Por qué se hace?.
Se hace no porque los millones que se pueden ganar en la lotería sean muchos, ya que realmente para ganar todo hay que llevar los 10 números de la serie y eso es la friolera de gastarse 200 euros, sino porque resulta que no sólo es la lotería lo que festejamos el día 22, lo que realmente festejamos es el comienzo oficial de las vacaciones de Navidad, y se quiera o no, todo el mundo se alegra de estas vacaciones, ya que recuerda con nostalgía cuando efcetivamente comenzaban las vacaciones, que no es otro caso que cuando se es alumno o en su defecto profesor, porque sino en caso contrario el día del sorteo estás trabajando.
Cierto que el día 22 es un día que la gente en sus trabajos está bastante relajada e incluso hay en muchos lugares, por no decir casi todos, que ya sea en la radio o por televisión, están pendientes del sorteo y atentos a cuando salga un premio, dejando de lado su trabajo.
Si analizamos friamente los premios que podemos ganar con un décimo, nos damos cuenta que son 300.000 euros, (la nada despreciable cantidad de los 50.000.000 millones de antes), que realmente no son tantos millones como puedes ganar en otras loterias que no tienen tanta tradición, pero que sus premios son mejores, por ejemplo el Euromillón. Sorteo que ofrece todas las semanas un mínimo de 15 millones de euros. Vamos para entendernos que si te toca el Gordo de Navidad, tienes para una casa y poco más, o si ya tienes casa para vivir bien pero sin despreocuparte de los gastos. En cambio, si te tocan 15 millones de euros, tienes para la casa y para dejar de tener preocupaciones económicas el resto de tu vida. Bueno como dice un buen amigo mio, tendrás la preocupación de saber como invertir ese dinero. ¡Bendita preocupación!
Bien entonces una vez explicado esto, no se entiende como puede ser que la tradición, sea más fuerte que las ganas de ganar más dinero. Pero he aquí que lo bonito de la loteria de Navidad es que la consideramos una tradición española, solo jugamos los habitantes del territorio español, exceptuando los décimos comprados por Internet. La sentimos como algo patrio, como algo exclusivo nuestro y por eso se vende tanto y por eso la ensalzamos tanto frente a el Euromillón, que juega Gran Bretaña, Francia, y creo que Alemania. No es "nuestra", y quizás por eso no la queremos tanto.
Si, ya sé que mucha gente me dirá que La Primitiva, o El Gordo de la Primitiva, también da buenos premios y es nuestra sola; pero también es verdad que no tiene la solera de ver a los niños de San Idelfonso cantando los premios, y los premios tampoco son tal altos, exceptuando cuando hay bote.
En definitiva que la Loteria de Navidad triunfa por todo lo alto, ya que la consideramos un patrimonio exclusivo nuestro y lo más importante, tenemos esa maravilloas reminiscencia de las vacaciones de la infancia, (algunos privilegiados las mantenemos), y de los tiempos en los que lo único que te importaba de que fuera 22 de diciembre era disfrutar de las vacaciones.
Al final resultará que no somos tan materialistas como creíamos, nos importa ganar menos, frente a otros sorteos, pero lo que si que mostramos es que nos encanta creer que el pasado siempre nos recordará tiempos mejores.
Espero que este año sea mejor que el que se escapa, y que todos volvamos a citarnos en este su blog.
Hasta la próxima:
EL ABUELO.
hoy escribo el primer artículo del año 2009, que espero que sea tan prolífero como el acabado 2008.
Hoy voy a hablar sobre por qué ensalzamos tanto la lotería de Navidad que se juega el día 22. Efectivamente todo el mundo sea asiduo al juego o no, llega la Navidad y quien más y quien menos, al menos juega un décimo de loteria. ¿Por qué se hace?.
Se hace no porque los millones que se pueden ganar en la lotería sean muchos, ya que realmente para ganar todo hay que llevar los 10 números de la serie y eso es la friolera de gastarse 200 euros, sino porque resulta que no sólo es la lotería lo que festejamos el día 22, lo que realmente festejamos es el comienzo oficial de las vacaciones de Navidad, y se quiera o no, todo el mundo se alegra de estas vacaciones, ya que recuerda con nostalgía cuando efcetivamente comenzaban las vacaciones, que no es otro caso que cuando se es alumno o en su defecto profesor, porque sino en caso contrario el día del sorteo estás trabajando.
Cierto que el día 22 es un día que la gente en sus trabajos está bastante relajada e incluso hay en muchos lugares, por no decir casi todos, que ya sea en la radio o por televisión, están pendientes del sorteo y atentos a cuando salga un premio, dejando de lado su trabajo.
Si analizamos friamente los premios que podemos ganar con un décimo, nos damos cuenta que son 300.000 euros, (la nada despreciable cantidad de los 50.000.000 millones de antes), que realmente no son tantos millones como puedes ganar en otras loterias que no tienen tanta tradición, pero que sus premios son mejores, por ejemplo el Euromillón. Sorteo que ofrece todas las semanas un mínimo de 15 millones de euros. Vamos para entendernos que si te toca el Gordo de Navidad, tienes para una casa y poco más, o si ya tienes casa para vivir bien pero sin despreocuparte de los gastos. En cambio, si te tocan 15 millones de euros, tienes para la casa y para dejar de tener preocupaciones económicas el resto de tu vida. Bueno como dice un buen amigo mio, tendrás la preocupación de saber como invertir ese dinero. ¡Bendita preocupación!
Bien entonces una vez explicado esto, no se entiende como puede ser que la tradición, sea más fuerte que las ganas de ganar más dinero. Pero he aquí que lo bonito de la loteria de Navidad es que la consideramos una tradición española, solo jugamos los habitantes del territorio español, exceptuando los décimos comprados por Internet. La sentimos como algo patrio, como algo exclusivo nuestro y por eso se vende tanto y por eso la ensalzamos tanto frente a el Euromillón, que juega Gran Bretaña, Francia, y creo que Alemania. No es "nuestra", y quizás por eso no la queremos tanto.
Si, ya sé que mucha gente me dirá que La Primitiva, o El Gordo de la Primitiva, también da buenos premios y es nuestra sola; pero también es verdad que no tiene la solera de ver a los niños de San Idelfonso cantando los premios, y los premios tampoco son tal altos, exceptuando cuando hay bote.
En definitiva que la Loteria de Navidad triunfa por todo lo alto, ya que la consideramos un patrimonio exclusivo nuestro y lo más importante, tenemos esa maravilloas reminiscencia de las vacaciones de la infancia, (algunos privilegiados las mantenemos), y de los tiempos en los que lo único que te importaba de que fuera 22 de diciembre era disfrutar de las vacaciones.
Al final resultará que no somos tan materialistas como creíamos, nos importa ganar menos, frente a otros sorteos, pero lo que si que mostramos es que nos encanta creer que el pasado siempre nos recordará tiempos mejores.
Espero que este año sea mejor que el que se escapa, y que todos volvamos a citarnos en este su blog.
Hasta la próxima:
EL ABUELO.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Los padres generosos.
Buenas tardes a todos/as:
hoy amigos os voy a hablar de la generosidad de algunos padres respecto a los profesionales que todo el día estamos pendientes de sus hijos.
Ahora que se acerca la época de la Navidad, los padres de algunos alumnos deciden que los profesores de sus hijos debemos de ser recompensados con un presente, que aunque a veces son simbólicos siempre es de agradecer. No digo con esto que todos los padres deban regalarnos cosas, ya que sería mucha cara de mi parte, pero bien es cierto que tener un pequeño detalle no amarga a nadie y además quedas genial con el colegio y los profesores.
En este sentido es importante destacar la diferente cultura que se tiene en España respecto a otros países como EEUU e Inglaterra, en donde los profesores reciben regalos bastante significativos. Detras de esta diferencia hay un tema que aquí en España no se le da importancia, pero que en estos países si se valora bastante, y no es otra cosa que el respeto que allí se le tiene al maestro y que en cambio aquí no se nos valora nada, sino que además se nos tacha de vagos, ya que gozamos de unas vacaciones, que más de uno quisiera.
Señores, señoras, si bien es cierto que quizás seamos envidiados en cuanto a nuestros perídos vacacionales, pero les aseguro que el estar cuidanado de sus hijos, que ya no solo enseñando una media de 9 horas diarias, agota hasta al más vocacional como yo. No se olviden que hoy además de enseñar los padres quieren que estemos el máximo de tiempo posible con ellos, ya que sus horarios laborales así lo exigen. Nosotros lo aceptamos de buen agrado y que quede claro que no queremos nada más a cambio que nuestro salario, pero si que desearíamos que se nos tuviera algo más de respeto.
No hace falta recordar que gracias a que unas personas dedicaron en su momento su atención a nosotros, nos han enesñado la base para que hoy podamos desempeñar sin dificultades y en la medida de lo posible lo más profesionalmente nuestro trabajo. Y sino, ¿quién no recuerda a sus profesores de E.G.B, con especial cariño?. Si también es verdad que los podemos recordar no por buenos, pero... en la mayoría de los casos siempre te has quedado con alguno que te ha marcado de por vida por su buena labor contigo.
Por eso amigos el mejor regalo que los padres nos pueden hacer a los profesores, no es material, (que si vienen no le hacemos ascos), sino que lo que más nos gustaría a todos los maestros es que nos tuvieran mayor respeto y que valorasen en su justa medida el trabajo que desempeñamos con sus hijos y que dejen o derriben tópicos como que somos unos vagps por estudiar sólo 3 años, o que lo hacemos para disfrutar de las vacaciones.
Si hacemos lo que hacemos es porque nos gusta de corazón (siempre hay alguna oveja negra), y porque sabemos que nuestras aspiraciones económicas no son grandes (todos saben que no cobramos mucho), per es que aunque suene falso, la mejor paga es el cariño y la ternura de un alumna/o cuando te demuestra que gracias a ti su vida cambio y aunque pasen los años vienen a verte al colegio.
Muchas gracias a aquellos que habéis leido esto.
Hasta la próxima:
EL ABUELO.
hoy amigos os voy a hablar de la generosidad de algunos padres respecto a los profesionales que todo el día estamos pendientes de sus hijos.
Ahora que se acerca la época de la Navidad, los padres de algunos alumnos deciden que los profesores de sus hijos debemos de ser recompensados con un presente, que aunque a veces son simbólicos siempre es de agradecer. No digo con esto que todos los padres deban regalarnos cosas, ya que sería mucha cara de mi parte, pero bien es cierto que tener un pequeño detalle no amarga a nadie y además quedas genial con el colegio y los profesores.
En este sentido es importante destacar la diferente cultura que se tiene en España respecto a otros países como EEUU e Inglaterra, en donde los profesores reciben regalos bastante significativos. Detras de esta diferencia hay un tema que aquí en España no se le da importancia, pero que en estos países si se valora bastante, y no es otra cosa que el respeto que allí se le tiene al maestro y que en cambio aquí no se nos valora nada, sino que además se nos tacha de vagos, ya que gozamos de unas vacaciones, que más de uno quisiera.
Señores, señoras, si bien es cierto que quizás seamos envidiados en cuanto a nuestros perídos vacacionales, pero les aseguro que el estar cuidanado de sus hijos, que ya no solo enseñando una media de 9 horas diarias, agota hasta al más vocacional como yo. No se olviden que hoy además de enseñar los padres quieren que estemos el máximo de tiempo posible con ellos, ya que sus horarios laborales así lo exigen. Nosotros lo aceptamos de buen agrado y que quede claro que no queremos nada más a cambio que nuestro salario, pero si que desearíamos que se nos tuviera algo más de respeto.
No hace falta recordar que gracias a que unas personas dedicaron en su momento su atención a nosotros, nos han enesñado la base para que hoy podamos desempeñar sin dificultades y en la medida de lo posible lo más profesionalmente nuestro trabajo. Y sino, ¿quién no recuerda a sus profesores de E.G.B, con especial cariño?. Si también es verdad que los podemos recordar no por buenos, pero... en la mayoría de los casos siempre te has quedado con alguno que te ha marcado de por vida por su buena labor contigo.
Por eso amigos el mejor regalo que los padres nos pueden hacer a los profesores, no es material, (que si vienen no le hacemos ascos), sino que lo que más nos gustaría a todos los maestros es que nos tuvieran mayor respeto y que valorasen en su justa medida el trabajo que desempeñamos con sus hijos y que dejen o derriben tópicos como que somos unos vagps por estudiar sólo 3 años, o que lo hacemos para disfrutar de las vacaciones.
Si hacemos lo que hacemos es porque nos gusta de corazón (siempre hay alguna oveja negra), y porque sabemos que nuestras aspiraciones económicas no son grandes (todos saben que no cobramos mucho), per es que aunque suene falso, la mejor paga es el cariño y la ternura de un alumna/o cuando te demuestra que gracias a ti su vida cambio y aunque pasen los años vienen a verte al colegio.
Muchas gracias a aquellos que habéis leido esto.
Hasta la próxima:
EL ABUELO.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Esos compañeros "SOLIDARIOS".
Buenos días a todos todas:
hoy os voy a hablar sobre los trabajos en equipo en los que siempre destaca un compañero "SOLIDARIO". Exacto, es ese compañero que siempre destaca porque a la hora de la verdad cuando se tiene que dar el callo, desaparece, o bien, justifica que no ha hecho su parte ya que no ha tenido tiempo. Señoras/es, ese tipo de compañero es SOLIDARIO, porque se nutre del trabajo de los demás, no porque su forma de ser sea ofrecerse a los demás para ayudarle, no, desgraciadamente no.
Si, es raro que nadie a lo largo de su vida se haya topado con un compañero de estos, ya que desde los principios del trabajo en equipo, (colegio), se vislumbra ya quien va a ser SOLIDARIO y quien no lo va a ser. Estas personas desde pequeños ya apuntan maneras, así que está de nuestra mano el poder guiarlos por la buena senda, o bien el dejarles desarrollarse de dicha manera y provocar en el futuro un ser algo peculiar.
Desde el punto de vista del profesor, para nosotros, detectar a dichos alumnos es fácil, ya que son ellos mismos los que con su forma de actuar, nos dejan presente su impronta. Los profesores a dichos alumnos tratamos de enderezarlos y ponerles en los trabajos en equipo con los alumnos "SETAS", que son aquellos que directamente no hacen el trabajo debido a que sus capacidades no son las apropiadas y esperan que su compañero les salve la papeleta. Claro, cuando juntas a estas dos especies tan dispares en un trabajo la mezcla es tan explosiva que, o bien, te sale perfecta y el SOLIDARIO curra y demuestra que puede y que tiene que hacerlo, o bien, te sale rana y ves que los dos alumnos suspenden el trabajo, uno porque es algo habitual en él (SETA), y otro porque no ha sabido adaptarse al nuevo rol de trabajo y no ha podido lucrarse de su compañero (SOLIDARIO).
Lo que más rabia te da de estos compañeros es cuando por motivos personales, ya sean de índole laboral o cuales quiera que sean, no los detectas y te unes con ellos para trabajar. Tú haces tu parte con esfuerzo pensando que el día que os ruenaís el otro va a responder y es ahí cuando te das cuenta de tu terrible error, es un ¡SOLIDARIO! Bien es verdad que cuando son trabajos de colegio, no te importa tanto ya que no les damos valor, pero hete aquí que cuando los trabajos son de Universidad, (te está jugando tu licenciatura), la cosa cambia considerablemente, y no hablemos ya de cuando son a nivel laboral, en estos trabajos si te mosquea comprobar que tu trabajo es efectivo, sobre todo cuando a la par de estudiar compaginas con tu trabajo de 8 horas diarios, sacando tiempo de donde apenas lo tienes, y compruebes que tu compañero, adulto él, que solo tiene como obligación el estudiar, no ha hecho su parte en el tiempo acordado, lo cual conlleva que se plantee el jeta de él pedir en su nombre y en el tuyo al profesor de turno más tiempo para acabar.
Ante esta tesitura tenemos dos formas de actuar, o le miramos con cara de mala hostia y le indicamos, oye chavalito o te lo curras para la fecha indicada, o el día de entrega yo mismo te arranco la piel a tiras, (siempre desde el punto de compañero de trabajo), o bien le dejas actuar y abocas tu futuro al desastre, ya que cuando le comente al profesor "vuestra" petición, éste con buen criterio la denegará, alegando que había tiempo de sobra y para más inri en la correción se fijará más en "vosotros" por mostrar tanta jeta y no so pasará ni una. (Yo lo hago así).
Sinceramente creo que a este tipo de compañero se le debe de excluir de todo tipo de trabajo en equipo. Se les debe mostrar que no siempre se saldrán con la suya, aunque desgraciadamente hay un alto índice que demuestra que son una raza en expansión y que cada vez gana más adeptos.
A mi personalmenete me parece que este tipo de alumnos o actitudes (se extrapola al nivel profesional), son deleznables, pero somos nosotros los culpables por no plantarnos cuando debemos y hacerles ver que con mi trabajo no se juega, y menos ellos. Pero..., a la hora de la verdad, como sabes que te juegas tu nota, haces su parte también y claro aquí es donde cometemos el error, en vez de poner sólo tu nombre en el ejercicio, para demostarte que tú si eres legal, también pones el suyo. De esta manera, tú te sientes jodido pero por miedo a que te tilden de egoista no has hecho lo que querías, poner sólo tu nombre y darle una lección, y él por contra se ha salido con la suya, que es no hacer el trabajo, pero figurar en los créditos, y encima a los ojos de los demás él no ha quedado mal.
A la mierda con los convencionalismos, la próxima vez hazte valer y pon tu nombre y cuando el profesor te pregunte: "¿y el nombre de su compañero?", le contestas: "como no se ha dignado a hacerlo, creo que la nota solo me pertenece a mi".
Cierto, muchos te criticarán, pero a muchos otros les darás valor para hacer lo mismo y quizás con tiempo, logremos acabar con los compañeros SOLIDARIOS.
Muchas gracias a todos, y espero verles la próxima vez:
EL ABUELO.
hoy os voy a hablar sobre los trabajos en equipo en los que siempre destaca un compañero "SOLIDARIO". Exacto, es ese compañero que siempre destaca porque a la hora de la verdad cuando se tiene que dar el callo, desaparece, o bien, justifica que no ha hecho su parte ya que no ha tenido tiempo. Señoras/es, ese tipo de compañero es SOLIDARIO, porque se nutre del trabajo de los demás, no porque su forma de ser sea ofrecerse a los demás para ayudarle, no, desgraciadamente no.
Si, es raro que nadie a lo largo de su vida se haya topado con un compañero de estos, ya que desde los principios del trabajo en equipo, (colegio), se vislumbra ya quien va a ser SOLIDARIO y quien no lo va a ser. Estas personas desde pequeños ya apuntan maneras, así que está de nuestra mano el poder guiarlos por la buena senda, o bien el dejarles desarrollarse de dicha manera y provocar en el futuro un ser algo peculiar.
Desde el punto de vista del profesor, para nosotros, detectar a dichos alumnos es fácil, ya que son ellos mismos los que con su forma de actuar, nos dejan presente su impronta. Los profesores a dichos alumnos tratamos de enderezarlos y ponerles en los trabajos en equipo con los alumnos "SETAS", que son aquellos que directamente no hacen el trabajo debido a que sus capacidades no son las apropiadas y esperan que su compañero les salve la papeleta. Claro, cuando juntas a estas dos especies tan dispares en un trabajo la mezcla es tan explosiva que, o bien, te sale perfecta y el SOLIDARIO curra y demuestra que puede y que tiene que hacerlo, o bien, te sale rana y ves que los dos alumnos suspenden el trabajo, uno porque es algo habitual en él (SETA), y otro porque no ha sabido adaptarse al nuevo rol de trabajo y no ha podido lucrarse de su compañero (SOLIDARIO).
Lo que más rabia te da de estos compañeros es cuando por motivos personales, ya sean de índole laboral o cuales quiera que sean, no los detectas y te unes con ellos para trabajar. Tú haces tu parte con esfuerzo pensando que el día que os ruenaís el otro va a responder y es ahí cuando te das cuenta de tu terrible error, es un ¡SOLIDARIO! Bien es verdad que cuando son trabajos de colegio, no te importa tanto ya que no les damos valor, pero hete aquí que cuando los trabajos son de Universidad, (te está jugando tu licenciatura), la cosa cambia considerablemente, y no hablemos ya de cuando son a nivel laboral, en estos trabajos si te mosquea comprobar que tu trabajo es efectivo, sobre todo cuando a la par de estudiar compaginas con tu trabajo de 8 horas diarios, sacando tiempo de donde apenas lo tienes, y compruebes que tu compañero, adulto él, que solo tiene como obligación el estudiar, no ha hecho su parte en el tiempo acordado, lo cual conlleva que se plantee el jeta de él pedir en su nombre y en el tuyo al profesor de turno más tiempo para acabar.
Ante esta tesitura tenemos dos formas de actuar, o le miramos con cara de mala hostia y le indicamos, oye chavalito o te lo curras para la fecha indicada, o el día de entrega yo mismo te arranco la piel a tiras, (siempre desde el punto de compañero de trabajo), o bien le dejas actuar y abocas tu futuro al desastre, ya que cuando le comente al profesor "vuestra" petición, éste con buen criterio la denegará, alegando que había tiempo de sobra y para más inri en la correción se fijará más en "vosotros" por mostrar tanta jeta y no so pasará ni una. (Yo lo hago así).
Sinceramente creo que a este tipo de compañero se le debe de excluir de todo tipo de trabajo en equipo. Se les debe mostrar que no siempre se saldrán con la suya, aunque desgraciadamente hay un alto índice que demuestra que son una raza en expansión y que cada vez gana más adeptos.
A mi personalmenete me parece que este tipo de alumnos o actitudes (se extrapola al nivel profesional), son deleznables, pero somos nosotros los culpables por no plantarnos cuando debemos y hacerles ver que con mi trabajo no se juega, y menos ellos. Pero..., a la hora de la verdad, como sabes que te juegas tu nota, haces su parte también y claro aquí es donde cometemos el error, en vez de poner sólo tu nombre en el ejercicio, para demostarte que tú si eres legal, también pones el suyo. De esta manera, tú te sientes jodido pero por miedo a que te tilden de egoista no has hecho lo que querías, poner sólo tu nombre y darle una lección, y él por contra se ha salido con la suya, que es no hacer el trabajo, pero figurar en los créditos, y encima a los ojos de los demás él no ha quedado mal.
A la mierda con los convencionalismos, la próxima vez hazte valer y pon tu nombre y cuando el profesor te pregunte: "¿y el nombre de su compañero?", le contestas: "como no se ha dignado a hacerlo, creo que la nota solo me pertenece a mi".
Cierto, muchos te criticarán, pero a muchos otros les darás valor para hacer lo mismo y quizás con tiempo, logremos acabar con los compañeros SOLIDARIOS.
Muchas gracias a todos, y espero verles la próxima vez:
EL ABUELO.
sábado, 29 de noviembre de 2008
Las cenas navideñas.
Buenos días amigos/as:
hoy os voy a hablar sobre las cenas navideñas de las empresas, esas maravillosas reuniones en las que todos los trabajadores se reúnen para estar juntos y hacer piña, y los más importante fingir que nos llevamos todos bien, cosa que realmente hacemos con una gran facilidad. Las cenas son un acto de hipocresía elevada al cuadrado.
Exacto señores/as, a nadie le suele gustar ir a esas cenas de compromiso, pero por no quedar mal delante de tus compañeros, aceptas ir a dicho compromiso, y también porque quieres que tu jefe te vea implicado en el proyecto de la empresa. Pero ciertamente no tienes nada de ganas de pasar un rato con tanta hipocresía.
Por norma general, este tipo de actos comienzan en el mes de octubre en el que llega el temido día en que uno de tus compañeros, (que no amigos), dice: “este año ¿dónde será la cena de Navidad?”. En ese momento tu cuerpo reacciona y piensa: "vamos que este año me tengo que escaquear como sea, que no me trago esa cena ni borracho, algo he de inventarme". Pero tu compañero insiste en el tema y es cuando mueres al hablar y dices: “pues no lo sé, pero fijo que lo pasaremos bien, lo importante es la compañía y no el lugar”. En ese preciso momento has firmado tu sentencia de muerte, ya que tu amigo, se queda con la copla y decide que tú eres un buen candidato para ayudar a organizar dicho evento tan significativo. ¡Nada más lejos de tu intención! (Suerte que en las empresas grandes hay un denominacdo comite de festejos que se encarga de hacer los tramites, y gracias a ellos ten libras del marrón de organizar).
Cuando la cena es iniciativa particular lo tienes más fácil para escaquearte, ya que solo tienes que “ponerte” malo de repente, o bien que sea un familiar quien sufre la "dolencia", y asunto arreglado, ya que no tienes que sentirte obligado a ir porque no hay una autoridad sobre tu persona. Pero hete aquí que cuando la cena es una acto obligatorio (siempre se asiste aunque uno no quiera), ya que la organiza la autoridad que te compete en el trabajo, lo de ponerte malo va a ser que no es posible, ya que tu ausencia es destacada y el jefe se da cuenta quien es quien no ha asistido.
Ante tal obligación, no te queda otra que asistir a dicha cena, que además curiosamente, se supone que es una invitación, que luego te resulta que cuesta la friolera de 50 euros de tu bolsillo. ¿Cómo es posible?, si te han dicho que es una invitación, lo lógico es que no apoquines nada, pero resulta que la invitación, es de ti para ti, y además de mala gana.
Por eso amigos/as, las cenas de empresa si que son obligadas y además has de fingir que aguantas a tus compañeros, cuando en realidad está deseando perderles de vista, no equivoquen compañeros de curro con amigos. Que no digo que no sea posible hacerse amigos, pero aquí cada uno tiene su forma de ver las cosas y sinceramente, creo que en el ámbito laboral las amistades no son sinceras, ya que no hay que olvidar que el que hoy es tu compañero, quizás mañana pase a ser tu jefe, con lo cual la relación cambia, o peor aún pase a ser tu competencia, ya que tienen que echar a uno y tu puedes ser ese elegido en competencia con tu amigo, así que cuando menos te involucres (en el tema de amistad, no en ámbito profesional que la implicación ha de ser la máxima) con ellos, menos te costará encajar la puñalada, o darla tú, que no olvidemos que tu puesto de trabajo está en juego. Sé que más de uno le puede parecer exagerado, pero es la manera en la que yo lo veo.
Y cuando llega el día fijado ves que todos están encantados (de puertas a fuera) y que esperan la noche con ganas para reunirse otra vez con los compañeros que no hace ni 4 horas que han visto.
La verdad sea dicha, es que antes estas cenas eran más divertidas ya que era la despedida oficial del curro, solía coincidir con el último día de trabajo, pero hoy en día dicha cena se hace cuando el calendario lo permite, 12 de diciembre, y claro, no es lo mismo. Ya que las bromas que se podían hacer en estas cenas, incluyendo al jefe, ya no se hacen porque antes pensabas, "bueno ahora está las vacaciones y cuando vuelva ya no recodarán la cena", y razón tenías, pero ahora resulta que el pasado el finde, tienes que ir a currar el lunes siguiente y todavía aguantar 9 días más hasta que llegan las vacaciones. Y claro, ¿con qué cara mirarías a tu jefe el lunes sabiendo que en la cena has dicho algo que no debías por mucho que los jefes digan que en esas cenas todo es comprensible? Efectivamente no hay huevos para hacerlo, de ahí que las cenas s conviertan en actos secos y con tensión por lo mucho que medimos las palabras. En el fondo no dejamos de estar actuando para alguien pero ahora incluso después de tu horario laboral, y encima no te lo pagan, sino que pagas tú poer estar pasando ese rato.
Para acabar indicar que las cenas de Navidad debían ser libres, y si unos amigos deciden hacerla que sea porque realmente se llevan bien y quieren compartir algo entre ellos, no porque sea tradición y tengas que llevarla a cabo, por temor a represalias futuras.
Como siempre solo he contado mi verdad, sin animo de ofender a nadie, y si alguien así se ha sentido, lo siento.
Hasta la próxima;
EL ABUELO.
hoy os voy a hablar sobre las cenas navideñas de las empresas, esas maravillosas reuniones en las que todos los trabajadores se reúnen para estar juntos y hacer piña, y los más importante fingir que nos llevamos todos bien, cosa que realmente hacemos con una gran facilidad. Las cenas son un acto de hipocresía elevada al cuadrado.
Exacto señores/as, a nadie le suele gustar ir a esas cenas de compromiso, pero por no quedar mal delante de tus compañeros, aceptas ir a dicho compromiso, y también porque quieres que tu jefe te vea implicado en el proyecto de la empresa. Pero ciertamente no tienes nada de ganas de pasar un rato con tanta hipocresía.
Por norma general, este tipo de actos comienzan en el mes de octubre en el que llega el temido día en que uno de tus compañeros, (que no amigos), dice: “este año ¿dónde será la cena de Navidad?”. En ese momento tu cuerpo reacciona y piensa: "vamos que este año me tengo que escaquear como sea, que no me trago esa cena ni borracho, algo he de inventarme". Pero tu compañero insiste en el tema y es cuando mueres al hablar y dices: “pues no lo sé, pero fijo que lo pasaremos bien, lo importante es la compañía y no el lugar”. En ese preciso momento has firmado tu sentencia de muerte, ya que tu amigo, se queda con la copla y decide que tú eres un buen candidato para ayudar a organizar dicho evento tan significativo. ¡Nada más lejos de tu intención! (Suerte que en las empresas grandes hay un denominacdo comite de festejos que se encarga de hacer los tramites, y gracias a ellos ten libras del marrón de organizar).
Cuando la cena es iniciativa particular lo tienes más fácil para escaquearte, ya que solo tienes que “ponerte” malo de repente, o bien que sea un familiar quien sufre la "dolencia", y asunto arreglado, ya que no tienes que sentirte obligado a ir porque no hay una autoridad sobre tu persona. Pero hete aquí que cuando la cena es una acto obligatorio (siempre se asiste aunque uno no quiera), ya que la organiza la autoridad que te compete en el trabajo, lo de ponerte malo va a ser que no es posible, ya que tu ausencia es destacada y el jefe se da cuenta quien es quien no ha asistido.
Ante tal obligación, no te queda otra que asistir a dicha cena, que además curiosamente, se supone que es una invitación, que luego te resulta que cuesta la friolera de 50 euros de tu bolsillo. ¿Cómo es posible?, si te han dicho que es una invitación, lo lógico es que no apoquines nada, pero resulta que la invitación, es de ti para ti, y además de mala gana.
Por eso amigos/as, las cenas de empresa si que son obligadas y además has de fingir que aguantas a tus compañeros, cuando en realidad está deseando perderles de vista, no equivoquen compañeros de curro con amigos. Que no digo que no sea posible hacerse amigos, pero aquí cada uno tiene su forma de ver las cosas y sinceramente, creo que en el ámbito laboral las amistades no son sinceras, ya que no hay que olvidar que el que hoy es tu compañero, quizás mañana pase a ser tu jefe, con lo cual la relación cambia, o peor aún pase a ser tu competencia, ya que tienen que echar a uno y tu puedes ser ese elegido en competencia con tu amigo, así que cuando menos te involucres (en el tema de amistad, no en ámbito profesional que la implicación ha de ser la máxima) con ellos, menos te costará encajar la puñalada, o darla tú, que no olvidemos que tu puesto de trabajo está en juego. Sé que más de uno le puede parecer exagerado, pero es la manera en la que yo lo veo.
Y cuando llega el día fijado ves que todos están encantados (de puertas a fuera) y que esperan la noche con ganas para reunirse otra vez con los compañeros que no hace ni 4 horas que han visto.
La verdad sea dicha, es que antes estas cenas eran más divertidas ya que era la despedida oficial del curro, solía coincidir con el último día de trabajo, pero hoy en día dicha cena se hace cuando el calendario lo permite, 12 de diciembre, y claro, no es lo mismo. Ya que las bromas que se podían hacer en estas cenas, incluyendo al jefe, ya no se hacen porque antes pensabas, "bueno ahora está las vacaciones y cuando vuelva ya no recodarán la cena", y razón tenías, pero ahora resulta que el pasado el finde, tienes que ir a currar el lunes siguiente y todavía aguantar 9 días más hasta que llegan las vacaciones. Y claro, ¿con qué cara mirarías a tu jefe el lunes sabiendo que en la cena has dicho algo que no debías por mucho que los jefes digan que en esas cenas todo es comprensible? Efectivamente no hay huevos para hacerlo, de ahí que las cenas s conviertan en actos secos y con tensión por lo mucho que medimos las palabras. En el fondo no dejamos de estar actuando para alguien pero ahora incluso después de tu horario laboral, y encima no te lo pagan, sino que pagas tú poer estar pasando ese rato.
Para acabar indicar que las cenas de Navidad debían ser libres, y si unos amigos deciden hacerla que sea porque realmente se llevan bien y quieren compartir algo entre ellos, no porque sea tradición y tengas que llevarla a cabo, por temor a represalias futuras.
Como siempre solo he contado mi verdad, sin animo de ofender a nadie, y si alguien así se ha sentido, lo siento.
Hasta la próxima;
EL ABUELO.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Soledad de los menores, porque queremos.
Buenos días a todos/as:
Hoy os voy a hablar sobre la noticia que salió recientemente publicada en Antena 3 tv, en la cual según nos comentaban los niños de hoy en día se encuentran por las tardes bastante solos y para rehuir la soledad acuden a los sistemas informáticos, consolas, ordenadores, mp3, y demás artilugios, para poder paliar su soledad, en especial el teléfono móvil.
Realmente es preocupante ver que la mayoría de los niños de 6 a 11 años, más de del 50% de ellos poseen móvil. Señores/as, ¿realmente es necesario para estos niños poseer de una herramienta que en un principio fue creada para el uso profesional entre ejecutivos? Sinceramente no creo que sea necesario, pero hemos de ver la evolución de la sociedad y de los terminales, que en un principio eran bastante simples y poco funcionales y que a día de hoy, dichos terminales no solo son teléfonos, sino que son ya microordenadores a los cuales se les da un uso excesivo no solo para hablar que era su función principal, sino que ahora dependemos de ellos para muchas cosas cotidianas. Hemos pasado a tener una dependencia excesiva del móvil y como todo exceso en nuestra vida no es bueno.
Los niños de antes, no necesitaban de buscar dichas evasiones tecnológicas, ya que antaño, los niños tenían más tiempo de estancia con sus padres, o al menos con la madre, ya que uno de los dos progenitores solía quedarse en casa cuidando de la familia, (generalmente la mujer). Por este motivo los niños se sentían acompañados y no necesitaban comunicarse con sus amigos, ya que la compañía materna era más que suficiente. Como mucho, solían bajar a la calle a jugar al fútbol, a las chapas, o peonza y juegos típicos.tra vida, no es bueno.
A día de hoy, la sociedad ha ido evolucionando, y por eso la mujer ya goza de las mismas opciones que los hombres en el ámbito laboral (algo totalmente justo y necesario) y esto ha provocado una revolución a nivel familiar, en la que los hijos habitualmente no pueden disfrutar de ninguna compañía de los padres. Hay que aclarar que todavía los hombres adolecemos de dejar que sea la mujer la que tenga que renunciar a su puesto de trabajo y adopte el papel de madre, cuando ¿por qué no podemos ser los hombres los que sacrifiquemos nuestro puesto de trabajo? Muy sencillo todavía tenemos una mentalidad machista y no aceptamos que la mujer trabaje y nosotros los hombres estemos en casa haciendo las labores que típicamente antes hacia la mujer.
No digo que el sistema anterior fuera mejor que el actual, pero si que es cierto que al menos antes los niños no necesitaban distraerse con tecnología. Hoy por lo anteriormente citado, los padres deciden que para que sus hijos no se aburran lo mejor que pueden hacer es comprarles las consolas, los ordenadores y los móviles.
De todas las opciones anteriores, las más peligrosas son Internet y el móvil. Todos sabemos que Internet es una vía de comunicación muy peligrosa ya que podemos encontrar información nociva y por supuesto una gran mayoría de páginas en las que los contenidos son pornográficos y nada aptos para los menores. Si bien es cierto que podemos poner fire protectores y corta fuegos, pero en la mayoría de los casos no suelen ser efectivos. De ahí que siempre que los niños acceden a Internet sin supervisión adulta están expuestos a un peligro que puede conllevar daños psicológicos permanentes a nuestros niños.
El móvil es hoy en día el aparato más común entre nuestros menores y el más utilizado por tanto, el que más conflictos puede provocar.
El móvil es una aparato que funciona o bien mediante tarjeta prepago o bien, por contrato, lo que implica que lleva un gasto económico que en ningún caso los afrontan los menores, sino que son los propios padres quien les subvencionan estos gastos, lo cual conlleva que no les enseñemos la responsabilidad de gastar, ya que no son conscientes del gasto, cosa que si tendrían constancia si ellos fueran quien los pagase. Hay padres que ponen límite de gastos a sus hijos, creyendo que de esta manera van a poder controlar el uso indebido del terminal, pero en ningún caso esta limitación es controladora, solo es limitadora económicamente.
El uso excesivo del móvil produce en los niños que están solos que estén todo el día mandando msm a los amigos y que se centren más en ver su terminal que en pensar en jugar con juguetes manuales o utilizar su imaginación o leer que buena falta les hace. Este uso excesivo tan bien provoca que los niños se incomuniquen (paradojas de la vida), ya que el termina que sirve para comunicarse, hace que los niños al estar pendientes de verlo, no quieran hablar con los adultos o personas que están a su alrededor.
En definitiva que los niños que están solos, es porque los padres tienen que trabajar y por eso no pueden estar con ellos, pero para hacer más llevadero este problema lo que han de hacer estos padres, es, o bien, dejarles con supervisión de unos familiares si es posible, o bien, apuntarles a las guarderías que cada vez más ofertan los colegios de las ciudades.
Como siempre, solo pretendo indicar mi opinión sobre el asunto y no pretendo convencer a nadie, y pido perdón si alguien se siente ofendido, pero… ¡es lo que hay!
Hasta la próxima,
EL ABUELO.
Hoy os voy a hablar sobre la noticia que salió recientemente publicada en Antena 3 tv, en la cual según nos comentaban los niños de hoy en día se encuentran por las tardes bastante solos y para rehuir la soledad acuden a los sistemas informáticos, consolas, ordenadores, mp3, y demás artilugios, para poder paliar su soledad, en especial el teléfono móvil.
Realmente es preocupante ver que la mayoría de los niños de 6 a 11 años, más de del 50% de ellos poseen móvil. Señores/as, ¿realmente es necesario para estos niños poseer de una herramienta que en un principio fue creada para el uso profesional entre ejecutivos? Sinceramente no creo que sea necesario, pero hemos de ver la evolución de la sociedad y de los terminales, que en un principio eran bastante simples y poco funcionales y que a día de hoy, dichos terminales no solo son teléfonos, sino que son ya microordenadores a los cuales se les da un uso excesivo no solo para hablar que era su función principal, sino que ahora dependemos de ellos para muchas cosas cotidianas. Hemos pasado a tener una dependencia excesiva del móvil y como todo exceso en nuestra vida no es bueno.
Los niños de antes, no necesitaban de buscar dichas evasiones tecnológicas, ya que antaño, los niños tenían más tiempo de estancia con sus padres, o al menos con la madre, ya que uno de los dos progenitores solía quedarse en casa cuidando de la familia, (generalmente la mujer). Por este motivo los niños se sentían acompañados y no necesitaban comunicarse con sus amigos, ya que la compañía materna era más que suficiente. Como mucho, solían bajar a la calle a jugar al fútbol, a las chapas, o peonza y juegos típicos.tra vida, no es bueno.
A día de hoy, la sociedad ha ido evolucionando, y por eso la mujer ya goza de las mismas opciones que los hombres en el ámbito laboral (algo totalmente justo y necesario) y esto ha provocado una revolución a nivel familiar, en la que los hijos habitualmente no pueden disfrutar de ninguna compañía de los padres. Hay que aclarar que todavía los hombres adolecemos de dejar que sea la mujer la que tenga que renunciar a su puesto de trabajo y adopte el papel de madre, cuando ¿por qué no podemos ser los hombres los que sacrifiquemos nuestro puesto de trabajo? Muy sencillo todavía tenemos una mentalidad machista y no aceptamos que la mujer trabaje y nosotros los hombres estemos en casa haciendo las labores que típicamente antes hacia la mujer.
No digo que el sistema anterior fuera mejor que el actual, pero si que es cierto que al menos antes los niños no necesitaban distraerse con tecnología. Hoy por lo anteriormente citado, los padres deciden que para que sus hijos no se aburran lo mejor que pueden hacer es comprarles las consolas, los ordenadores y los móviles.
De todas las opciones anteriores, las más peligrosas son Internet y el móvil. Todos sabemos que Internet es una vía de comunicación muy peligrosa ya que podemos encontrar información nociva y por supuesto una gran mayoría de páginas en las que los contenidos son pornográficos y nada aptos para los menores. Si bien es cierto que podemos poner fire protectores y corta fuegos, pero en la mayoría de los casos no suelen ser efectivos. De ahí que siempre que los niños acceden a Internet sin supervisión adulta están expuestos a un peligro que puede conllevar daños psicológicos permanentes a nuestros niños.
El móvil es hoy en día el aparato más común entre nuestros menores y el más utilizado por tanto, el que más conflictos puede provocar.
El móvil es una aparato que funciona o bien mediante tarjeta prepago o bien, por contrato, lo que implica que lleva un gasto económico que en ningún caso los afrontan los menores, sino que son los propios padres quien les subvencionan estos gastos, lo cual conlleva que no les enseñemos la responsabilidad de gastar, ya que no son conscientes del gasto, cosa que si tendrían constancia si ellos fueran quien los pagase. Hay padres que ponen límite de gastos a sus hijos, creyendo que de esta manera van a poder controlar el uso indebido del terminal, pero en ningún caso esta limitación es controladora, solo es limitadora económicamente.
El uso excesivo del móvil produce en los niños que están solos que estén todo el día mandando msm a los amigos y que se centren más en ver su terminal que en pensar en jugar con juguetes manuales o utilizar su imaginación o leer que buena falta les hace. Este uso excesivo tan bien provoca que los niños se incomuniquen (paradojas de la vida), ya que el termina que sirve para comunicarse, hace que los niños al estar pendientes de verlo, no quieran hablar con los adultos o personas que están a su alrededor.
En definitiva que los niños que están solos, es porque los padres tienen que trabajar y por eso no pueden estar con ellos, pero para hacer más llevadero este problema lo que han de hacer estos padres, es, o bien, dejarles con supervisión de unos familiares si es posible, o bien, apuntarles a las guarderías que cada vez más ofertan los colegios de las ciudades.
Como siempre, solo pretendo indicar mi opinión sobre el asunto y no pretendo convencer a nadie, y pido perdón si alguien se siente ofendido, pero… ¡es lo que hay!
Hasta la próxima,
EL ABUELO.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Las delicias de los ibéricos y el JAMÓN.
Buenas tardes a todos/as:
hoy voy a hablar sobre las delicias que encarna los ibéricos en las gastronomía mediterránea de la cual me siento orgulloso, aunque luego la economía manda y acabamos comiendo fast food, que no tiene nada que ver con las delicias de aquí.
Indicar que ante todo Madrid no es una ciudad en la que podamos abusar de los ibéricos, ya que los precios que nos piden por ellos es prohibitivo, y en época de crisis como la actual pocos podemos permitirnos el lujo de comprarlos y disfrutar de ellos tanto como quisiéramos. Pero la cosa cambia en el momento que abandonas Madrid y entras en Castilla La Mancha, ya que allí los precios bajan considerablemente y entonces, sí que puedes, que digo poder, ¡DEBES! pedir los ibéricos y disfrutar de ellos, ya que además hay ciudades como Salamanca en el que dichos manjares son su especialidad, como el jamón ibérico de Guijuelo, de Bejar, de Ciudad Rodrigo, y muchas otras que no podría escribir, ya que hay infinidad de localidades que destacan por su buen hacer en el embutido. (Que animal más agradecido es el cerdo, aprovechamos todo, menos sus andares).
Además en dichos lugares, un plato de ibéricos bien surtido está al alcance de 15 euros apróximadamente, cuando (comprobado está), aquí en Madrid el mismo plato (de tamaño, la calidad ya diría que lo dudo), es de 35 euros. Una diferencia de 20 euros en un plis, plas.
Es lógico que cuando abandonamos la capital y podemos ir a estas ciudades abusemos de dichos alimentos y nos pongamos "hasta la pelota", ya que no todos los días es festivo y no sabemos cuando más podremos ir a disfrutar otra vez de dicho plato de ibéricos.
En honor a la verdad no solo destaco el jamón, que todos los años voy a comprar uno, sino que también es destacable que puedas disfrutar de un buen chuletón de carne por el rídiculo precio de 15 euros y no les digo el peso del chuletón, pero les aseguro que con uno de ellos comen 3 ó 4 personas normales. Este mismo "lujo", aquí en Madrid es imposible, ya que te costaría (comprobado también), la friolera de 36 euros esa pieza de carne. Como es lógico, te quedas con las ganas y comes los filetes de babilla, que también son muy ricos, pero no es el chuletón. "Es pan para hoy, pero hambre para mañana"
Señores/as, que no seamos tontos, que aprovechemos los momentos buenos de nuestra economía y de nuestra excelente gastronomía, que en vez de gastar en viajes a Cuba y Amsterdam, (ya sabemos a lo que todo el mundo va), gastemos el dinero en comprar material de primera, (este si que es buen material y no el de los países anteriormente citados) y demonos unos auténticos baquetes.
Desterremos de una vez por todas las comidas denominadas fasta food,(si, ya sé que la economía manda), e impulsemos que abran locales en los que se especialicen en ibéricos de la tierra y una buena tortilla de papas. (Algún día escribiré sobre este plato único en el mundo y que merece la importancia necesaria).
Siempre tengo que recordar que solo escribo mi Verdad, que indudablemente no tiene porque ser compartida por todos, pero que yo destaco mis preferencias, sin querer ofender, y si así lo hiciese, lo lamento.
Hasta la próxima:
EL ABUELO.
hoy voy a hablar sobre las delicias que encarna los ibéricos en las gastronomía mediterránea de la cual me siento orgulloso, aunque luego la economía manda y acabamos comiendo fast food, que no tiene nada que ver con las delicias de aquí.
Indicar que ante todo Madrid no es una ciudad en la que podamos abusar de los ibéricos, ya que los precios que nos piden por ellos es prohibitivo, y en época de crisis como la actual pocos podemos permitirnos el lujo de comprarlos y disfrutar de ellos tanto como quisiéramos. Pero la cosa cambia en el momento que abandonas Madrid y entras en Castilla La Mancha, ya que allí los precios bajan considerablemente y entonces, sí que puedes, que digo poder, ¡DEBES! pedir los ibéricos y disfrutar de ellos, ya que además hay ciudades como Salamanca en el que dichos manjares son su especialidad, como el jamón ibérico de Guijuelo, de Bejar, de Ciudad Rodrigo, y muchas otras que no podría escribir, ya que hay infinidad de localidades que destacan por su buen hacer en el embutido. (Que animal más agradecido es el cerdo, aprovechamos todo, menos sus andares).
Además en dichos lugares, un plato de ibéricos bien surtido está al alcance de 15 euros apróximadamente, cuando (comprobado está), aquí en Madrid el mismo plato (de tamaño, la calidad ya diría que lo dudo), es de 35 euros. Una diferencia de 20 euros en un plis, plas.
Es lógico que cuando abandonamos la capital y podemos ir a estas ciudades abusemos de dichos alimentos y nos pongamos "hasta la pelota", ya que no todos los días es festivo y no sabemos cuando más podremos ir a disfrutar otra vez de dicho plato de ibéricos.
En honor a la verdad no solo destaco el jamón, que todos los años voy a comprar uno, sino que también es destacable que puedas disfrutar de un buen chuletón de carne por el rídiculo precio de 15 euros y no les digo el peso del chuletón, pero les aseguro que con uno de ellos comen 3 ó 4 personas normales. Este mismo "lujo", aquí en Madrid es imposible, ya que te costaría (comprobado también), la friolera de 36 euros esa pieza de carne. Como es lógico, te quedas con las ganas y comes los filetes de babilla, que también son muy ricos, pero no es el chuletón. "Es pan para hoy, pero hambre para mañana"
Señores/as, que no seamos tontos, que aprovechemos los momentos buenos de nuestra economía y de nuestra excelente gastronomía, que en vez de gastar en viajes a Cuba y Amsterdam, (ya sabemos a lo que todo el mundo va), gastemos el dinero en comprar material de primera, (este si que es buen material y no el de los países anteriormente citados) y demonos unos auténticos baquetes.
Desterremos de una vez por todas las comidas denominadas fasta food,(si, ya sé que la economía manda), e impulsemos que abran locales en los que se especialicen en ibéricos de la tierra y una buena tortilla de papas. (Algún día escribiré sobre este plato único en el mundo y que merece la importancia necesaria).
Siempre tengo que recordar que solo escribo mi Verdad, que indudablemente no tiene porque ser compartida por todos, pero que yo destaco mis preferencias, sin querer ofender, y si así lo hiciese, lo lamento.
Hasta la próxima:
EL ABUELO.
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